La Asamblea Legislativa prórrogó por onceava vez el régimen de excepción que permite prolongar el periodo de detención de una persona, intervenir las telecomunicaciones sin orden judicial y suspender ciertos derechos de defensa.
El régimen de excepción lleva 64,111 pandilleros detenidos, la mayoría procesados por agrupaciones ilícitas, delito castigado con penas de 20 a 30 años de prisión; y de 40 a 45 años si son cabecillas.
La cantidad de homicidios había venido disminuyendo desde 2016, pero se redujo sensiblemente a partir de 2020, año en el cual se registraron 1,322 homicidios; en 2021 se registraron 1,211; y en 2022, año de régimen de excepción, se registran 615 homicidios.
El gobierno suma a los logros los decomisos de 15,312 teléfonos celulares, 2,326 armas de fuego y 2,945 vehículos, así como el decomiso de $1.7 millones.
El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Gustavo Villatoro, reveló ayer que, junto a la Fiscalía General de la República (FGR) y los tribunales, están preparando “el camino procesal” necesario para los capturados durante el régimen de excepción.
La mayoría de pandilleros estarían siendo procesados por el delito de agrupaciones ilícitas, que tiene una pena mínima de 20 años de prisión y una máxima de 45 años de prisión.
El régimen de excepción fue aprobado en una sesión plenaria extraordinaria el domingo 27 de marzo de 2022 luego de que 87 salvadoreños fueran asesinados los días 25, 26 y 27 de marzo.



