El Gobierno del presidente Nayib Bukele, presentó un presupuesto récord de $10,555.6 millones para 2026, que califica como «totalmente balanceado» y sin necesidad de endeudamiento. El ministro de Hacienda, Jerson Posada, destacó que es la segunda vez consecutiva que se logra una brecha presupuestaria de «cero dólares».
Sin embargo, esta afirmación contrasta con la realidad de 2025, año en el que, a pesar de promesas similares, la Asamblea Legislativa ha aprobado 37 reformas al presupuesto vigente para incorporar $599 millones en nuevos préstamos, destinados a programas gubernamentales y aliviar las obligaciones del Estado.
Aunque el proyecto destina un 36.8% del total a Educación, Salud y Seguridad —con aumentos significativos que superan el 12% para los dos últimos—, la sostenibilidad de estas alzas genera dudas. La promesa de no recurrir a más deuda choca con la admisión del propio ministro: las grandes obras de infraestructura, como el viaducto de Los Chorros o el Aeropuerto del Pacífico, se financiarán exclusivamente con créditos externos. Esta estrategia revela una dependencia continua del financiamiento externo para la inversión, cuestionando el verdadero equilibrio del gasto.
«Es un presupuesto formulado de manera balanceada, en el que los ingresos estimados van a financiar la totalidad del gasto corriente del gobierno, obligaciones locales e internacionales; lo que nos permite presentar por segundo año consecutivo un presupuesto con cero dólares de brecha presupuestaria», aseguró el ministro de Hacienda, Jerson Posada.
La situación se complejiza con las medidas de austeridad: congelación de salarios y prohibición de nuevas plazas para funcionarios. Mientras se restringe el gasto en personal, el historial de 2025 muestra transferencias y «refuerzos» millonarios a instituciones como la SIGET ($84.6 millones) o Presidencia de la República ($41.5 millones). Este antecedente de cambios presupuestarios sobre la marcha siembra escepticismo sobre la inmutabilidad del proyecto 2026 y su capacidad para mantener sin ajustes la prometida estabilidad financiera.






