Unas 31,500 personas han sido capturadas en El Salvador desde que el Gobierno declaró una «guerra» en contra de las pandillas, valiéndose de un régimen de excepción ampliamente cuestionado por organismos de derechos humanos.
En 52 días del régimen, la Policía Nacional Civil (PNC) y la Fuerza Armada han capturado a 31,506 personas acusadas de pertenecer a pandillas. De estas, 482 fueron detenidas solo en las últimas 24 horas, indicó la PNC en su cuenta de Twitter.
«Por más que intenten detenernos, desde que inició la guerra contra pandillas, llevamos 31,506 terroristas arrestados, que ya no aterrorizarán a la población», agregó la corporación policial.
Con la cifra reportada hasta hoy, el promedio diario de capturas asciende a 605 personas, en su mayoría, provenientes de comunidades de alto riesgo del gran San Salvador, incluyendo jóvenes, menores, personas de la tercera edad y mujeres.
Las detenciones masivas iniciaron en El Salvador después de un repunte de homicidios sin precedentes en la historia reciente de El Salvador. Entre el 25 y el 27 de marzo de 2022, al menos 87 personas perdieron la vida a causa de estas bandas criminales, principalmente en zonas de dominio de la Mara Salvatrucha MS-13.
A petición del Gobierno, la Asamblea Legislativa decretó 30 días de régimen de excepción para suspender libertades civiles y controlar la ola de violencia. Los derechos constitucionales, como la libertad de asociación y el derecho a la defensa fueron suspendidos, mientras se avalaron las capturas sin orden judicial y se amplió al plazo de detención administrativa de 72 horas a 15 días, mientras la Fiscalía General de la República (FGR) investiga.
Y, aunque el régimen detuvo el derramamiento de sangre dejando a miles de pandilleros y supuestos colaboradores tras las rejas, las medidas son ampliamente cuestionadas por la comunidad internacional.
Cinco organizaciones de la sociedad civil han documentado más de 308 vulneraciones de derechos humanos, especialmente capturas arbitrarias y malos tratos por parte de agentes de seguridad. Denuncian, además, que hay muertes de reos en el sistema carcelario de Centros Penales, donde además se viven torturas.



