Wendy Beatriz Álvarez López permaneció desaparecida por más de un año y siete meses, pero las autoridades del sur de Texas confirmaron, la semana pasada, a su familia que restos encontrados en un área desértica cercana a la ciudad de Carrizo Springs, correspondían a los de la migrante originaria de Ilobasco, en Cabañas, El Salvador.
Un hermano de Álvarez López le dijo al servicio de noticias La Voz De La Diáspora, que en octubre se sometieron a pruebas de ADN tras la sospecha que unos restos humanos ubicados en el sur de Texas podrían tratarse de la joven salvadoreña.
La mujer de 29 años fue abandonada por el «coyote» que la guiaba junto a un grupo de personas, que también ayudaron a dar detalles de cómo era la zona en donde el traficante dejó el cuerpo de Álvarez López.
El día que Álvarez López falleció la zona era afectada por una ola de altas temperaturas que provocaron deshidratación severa en la joven migrante. Según el reporte de La Voz De La Diáspora la tragedia ocurrió el 2 de septiembre de 2021.
«Desde que desapareció el hermano (de la migrante) me contactó», cuenta Domínguez sobre este caso en el que el clima fue una trampa mortal que frenó el reencuentro de la joven con una hermana que estaba legalmente instalada en otro Estado de EE.UU., a donde buscaba llevar.
«Yo mandé la información al Consulado de El Salvador en Houston y así se comenzó la búsqueda», recuerda la periodista. Agrega que «gente que viajaba con ella dieron parte a la familia» sobre su fallecimiento, pero como desconocían la zona se dificultó ubicar el cadáver, sino hasta octubre que fue ubicado presuntamente por agentes de la Patrulla Fronteriza.
Domínguez dice que ahora la familia busca la manera de repatriar los restos a Ilobasco. También relata que este es el segundo caso que ella ha documentado de mujeres jóvenes migrantes que han desaparecido y han sido encontradas muertas en la frontera sur de EE.UU.



