Óscar Alexander Ochoa Rodríguez, de 35 años de edad, murió luego de ser atacado por su propio perro de la raza pitbull en su casa en la colonia La Sosa de Tegucigalpa, Honduras.
Según informes de medios locales, el padre de Óscar, quien fue testigo del ataque, aseguró que intentó evitar la tragedia utilizando un machete para separar al perro de su hijo, pero fue imposible.
El padre del fallecido detalló que Óscar había sido atacado en ocasiones anteriores por el mismo perro, que tenía dos años de edad y había vivido con la familia desde que era un cachorro de dos meses.
«El perro no era bravo, no sé lo que pasó, pero es algo que no se lo deseó a nadie», dijo Víctor Ochoa, padre de la víctima.



