El Salvador enfrenta una amenaza climática persistente por lluvias y tormentas que se extenderán hasta la primera semana de octubre, según el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN).
Este patrón de clima severo, que ya se manifestó con precipitaciones moderadas a fuertes en la cordillera volcánica y la zona oriental, responde a un sistema meteorológico complejo.
La combinación de la Zona de Convergencia Intertropical frente a Centroamérica, la Depresión Tropical 9 en el Caribe y el acercamiento de una onda tropical incrementa el riesgo, especialmente en las regiones central y oriental del país.

Ante este escenario, el MARN pronostica lluvias de tipo temporal con intensificación nocturna en la franja norte, central y oriental, afectando con mayor énfasis zonas como el norte de Santa Ana, Chalatenango, Morazán y La Unión.
Mientras la alerta verde nacional se mantiene activa desde el 21 de agosto, el gobierno ha desplegado 300 cuadrillas en 34 planteles a escala nacional para responder ante posibles emergencias, manteniendo al personal de socorro en estado de alerta permanente.






