El vicepresidente Félix Ulloa dijo que El Salvador “ha ido limpiando” la zona de Croix-des-Bouquets, donde fueron emboscados soldados salvadoreños, y que la operación en Haití es un arreglo bilateral, no una ocupación.
El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, aseguró el viernes a EFE que el país tiene el respaldo del Gobierno y de la población de Haití para su intervención militar y que, al ingresar en la zona donde fueron emboscados los salvadoreños, “hemos ido limpiando la zona”.
Ulloa señaló que la operación busca rescatar a compatriotas y que implica intervenir áreas donde operan las pandillas, como Croix-des-Bouquets, lugar de la emboscada. “Eso es lo que el pueblo haitiano y el gobierno haitiano están viendo con mucha satisfacción y con mucha expectativa”, declaró a EFE.
Durante su intervención del jueves en la XXX Cumbre Iberoamericana, en Madrid, transmitida en vivo, Ulloa afirmó que el presidente Nayib Bukele “está en el puesto de mando” y sigue “minuto a minuto” la situación en Haití.
El vicemandatario relató que han rescatado a personas secuestradas en una iglesia y que liberaron a soldados de Chad que eran atacados por pandillas con la intervención de fuerzas salvadoreñas.
Ulloa subrayó que “no es una fuerza de ocupación” ni una decisión unilateral, sino “un arreglo bilateral” con las autoridades haitianas que legitima la presencia militar salvadoreña. Añadió que la operación busca rescatar a cuatro soldados desaparecidos desde el 18 de octubre, tras un ataque con explosivos en el que se incendió el vehículo blindado en el que se conducían.
El vicepresidente explicó que los cuatro militares estaban asignados a la misión internacional de Naciones Unidas, no eran fuerza de combate y que El Salvador usó helicópteros para traslado de heridos y personal civil. Sostuvo que no habían intervenido antes porque consideraban que ya había “suficiente presencia” salvadoreña en Haití, pero que el secuestro de los cuatro elementos “generó la reacción que ahora todo el mundo está evaluando”. Ulloa mencionó que las zonas de conflictividad incluyen Cul-de-Sac y Croix-des-Bouquets, que “ya están siendo abordadas e intervenidas” por la fuerza salvadoreña.



