Un cabezazo de Diego Godín a los 43 minutos y un furibundo remate de Fede Valverde a los 89 fueron repelidos por los parantes cuando el portero surcoreano estaba batido. Encuentro termino a cero goles.
Con su estrella Son Heung-Min desde el inicio, Corea del Sur salía a asfixiar a la Celeste, que en ese primer cuarto de hora no podía sacarse de encima la presión de su rival ni tener la pelota.
Fede Valverde y Rodrigo Bentancur, los encargados de generar juego en la oncena de Diego Alonso, eran absorbidos por la presión asiática y Uruguay se recostó cerca de su área a esperar.

Pero el ritmo frenético impuesto por el once asiático duró 15 minutos, lapso en el que los laterales Kim Jinsu y Kim Moonhwan sorprendían con su velocidad a la Celeste, llegaban al fondo pero culminaban mal.
Tres minutos después fue Facundo Pellistri que le ganó la espalda a su lateral, cabeceó al medio y Darwin Núñez no logra rematar. Era la primera ocasión de gol del partido
A los 27 minutos nuevamente Uruguay encontró a la defensa surcoreana adelantada, pero no pudo aprovecharlo. Mathías Olivera salió disparado de contra desde la mitad de cancha y cuando llegó al área cedió a Darwin, pero su pase fue impreciso y el portero Kim llegó antes que el delantero del Liverpool y desbarató el peligro.
El juvenil delantero del Manchester United, de 20 años, encaraba a su marcador y forzó un par de tiros de esquina.
En uno de ellos, a los 43 minutos, Uruguay estuvo a punto de abrir. El capitán Diego Godín, que jugaba su partido 160 con el combinado charrúa, del que es el hombre récord, ganó en el punto penal y cabeceó abajo pero el balón dio en el palo y se marchó desviado cuando el portero coreano estaba vencido.
Como un calco de la primera mitad, Corea tomó la iniciativa otra vez tras el descanso, pero no inquietaba al portero Sergio Rochet.

De esa manera, volvió a estar cerca ponerse en ventaja a los 63 minutos con una veloz corrida de Darwin Núñez, que dejó sentado a su marcador, llegó al fondo y metió el pase atrás pero el arquero asiático se quedó con la pelota.
Ya los asiáticos habían bajado las revoluciones nuevamente y la Celeste podía manejar la pelota.
Fue Uruguay el que casi abre la cuenta a los 89 pero el espectacular remate desde fuera del área del Valverde rebotó en el ángulo del arco coreano.



