El diputado Alberto Romero usó a su familia para ocultar dinero como una de sus estrategias para no dejar rastro financiero de recursos no justificados, así lo sostiene la Fiscalía General de la República (FGR) .
El requerimiento fiscal fue presentado ayer en la comisión especial de antejuicio de la Asamblea Legislativa.
Posteriormente el ministerio Público completó su proceso de instalación, y los miembros conocieron el requerimiento remitido con pruebas en donde se expuso las estrategias que utilizó para evadir el dinero sin ser rastreado.
El legislador del partido ARENA, cometió los delitos de enriquecimiento ilícito al no poder justificar un ingreso de más de $1 millón, y en el caso de lavado de dinero y activos, al implementar mecanismos de evasión de dinero.
Además, la Fiscalía aseguró que la esposa de Alberto Romero recibió fondos, los cuales no tienen origen ilícito ni rastreable, puesto que no cuenta con un empleo ni un negocio formal.
Dichas transacciones económicas fueron efectuadas por empleados de la Asamblea del partido tricolor, ya que de esa forma evitarían la relación directa con Romero.
En el requerimiento, detallaron que las operaciones fueron hechas con el conocimiento directo de evasión de dinero y rastreo, puesto que el diputado es conocedor y aprobó reformas sobre la ley contra el Lavado de Dinero y Activos, por lo que la Fiscalía concluye que, “obró de forma consciente y voluntaria”.



