Agencias
El Real Madrid no baja el ritmo en LaLiga y ha sumado su segunda goleada consecutiva, en cuestión de una semana, para sumar tres puntos de oro ante un Osasuna que siempre es incómodo.
Los líderes de la clasificación han tenido que plantear un partido inteligente y con pocos errores para llevarse la última victoria antes del parón de selecciones y marcharse con la tranquilidad de sumar, al menos, siete puntos de ventaja sobre la segunda plaza. Los de Carlo Ancelotti no quieren ‘soltar’ el título.
El entrenador de Reggiolo no rotó en su alineación, pero sí sorprendió con Aurelién Tchouameni en el eje de la zaga defensiva para que Nacho Fernández, que no ha estado fino en esta temporada, se quedara en el banquillo.
Ancelotti tiró de frescura, piernas y pólvora en el centro del campo para dejar claro que lo que quería: Movilidad máxima y aprovechar los espacios de los rojillos. Vinicius Jr entendió la tarea y marcó la diferencia, muy pronto. Se benefició de un error de Catena para irse al área y batir a Sergio Herrera en el mano a mano con un buen disparo cruzado.
El Madrid implantaba la tranquilidad, pero no duró demasiado: Tres minutos después de la diana inicial, Herrando cazó el balón en el segundo palo y lo prolongó hasta el otro palo para la aparición de Budimir, que no dudó para mandar el balón a lo más profundo de la portería de Lunin.
El empate, en cualquier caso, no alteró el plan de los madridistas, que acababan ‘mareando’ a los rivales con los cambios de posición y rol constante de la Casa Blanca. El ‘7’ tuvo su doblete tras aprovechar un pase filtrado, pero a diferencia de la primera jugada, en esta oportunidad Herrera acertó.
El de Miranda de Ebro volvió a ser clave para repeler un disparo de Rodrygo Goes desde el borde del área, pero nada pudo hacer minutos después en una gran jugada de los de Ancelotti. Brahim Díaz había filtrado para la entrada de Fede Valverde en el área. Se sacó un centro al punto penalti para la aparición inadvertida de un Dani Carvajal que, con un disparo con el exterior de su bota derecha, mandó a guardar el balón en la portería de Herrera para poner el 1-2.



