La fiscalía general de la República (FGR) consiguió que ocho pandilleros de la Mara Salvatrucha (MS-13) fueran condenados a penas de hasta 130 años de prisión por extorsionar a comerciantes locales.
Entre los años 2003 y 2013, los pandilleros exigieron a los comerciantes de San Miguel cantidades que oscilaban entre $25 y $1,000 dólares semanales, a cambio de permitirles operar en la zona sin ser molestados. Aterrorizados por las constantes amenazas, las víctimas accedieron a pagar las sumas exigidas.
Después de un exhaustivo proceso judicial, todos los acusados fueron declarados culpables de los delitos de extorsión y agrupaciones ilícitas por un Tribunal de Sentencia de San Miguel. Las severas condenas reflejan el compromiso de las autoridades salvadoreñas de erradicar la extorsión y devolver la tranquilidad a los ciudadanos.



