El Instituto Nacional de los Deportes (INDES) emitió un comunicado sobre el supuesto caso de acoso sexual que sufrieron Hazel Escobar y Silvia Torres, dos pugilistas y seleccionadas salvadoreñas por parte de Alejandro Olmedo, presidente de la Federación Salvadoreña de Boxeo (Fesalbox).
Los hechos denunciados por las pugilistas serán investigados a través del Tribunal de Disciplina, Ética y Apelaciones del Deporte de El Salvador.
“Sobre el caso particular de la denuncia por acoso sexual de algunas seleccionadas de boxeo en contra del presidente de esa federación y sobre una segunda denuncia interpuesta en las oficinas jurídicas de INDES, se les ha brindado a las víctimas referidas la atención conforme al debido proceso, con base a la Ley General de los Deportes y la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres”, indicó el INDES en el comunicado.
“Esto se ejecutó a través del Tribunal de Disciplina, Ética y Apelaciones del Deporte, quienes atendieron a las víctimas y han iniciado el procedimiento correspondiente, enfatizando en la recomendación que, por tratarse de un hecho de violencia en contra de la mujer, de acuerdo al artículo 57 de la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia a las Mujeres”, añadió.
En la notificación, el INDES aseguró que a las víctimas del caso se les “respetarán las garantías procesales como la preservación de intimidad y privacidad para evitar la divulgación de información personal”, asimismo, se les asignó una persona del mismo género para brindarles asesoría necesaria y que “presenten la denuncia correspondiente al Juzgado Especializado 1° de Instrucción para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres”.
Escobar y Torres dieron a conocer a un medio nacional acerca del acoso que recibían de parte de Olmedo, quien les hacía insinuaciones inadecuadas y respaldos económicos donde a la segunda el presidente de Fesalbox amenazaba con expulsarla de la selección nacional y prohibirle el entreno en las instalaciones de la federación si no aceptaba sus ofrecimientos.
Ante esta situación, Hazel interpuso la denuncia ante las oficinas jurídicas del INDES y ante el Juzgado Especializado 1° de Instrucción para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres, mientras que Silvia sólo dio a conocer el acoso que recibía ante la institución deportiva.



