La selecta playera se vio superada en gran medida por su similar de Colombia, la armada cuscatleca se frustró ante un rival más rápido, que presionó y que jugó a otra revolución para superando a los guerreros de playa que no pudieron controlar el encuentro y cayeron
7-4.
Soñaba Rudis Gallo y los suyos con debutar en Juegos Centroamericanos y del Caribe con oro e hicieron méritos previos, pero no les alcanzó para eso y las luces pirotécnicas que luego alumbraron la capital salvadoreña terminaron iluminado a una Colombia que brilló como el oro.

Los guerreros de playa iniciaron su andar en la senda hacia el metal preciado con una contundente victoria de 8-1 sobre Venezuela, propinaron palizas de 1-7 a Trinidad y Tobago, 7-4 a Bahamas, y en las semifinales apartaron de la ruta a Costa Rica, eterno rival complicado, pero que esta vez sucumbió ante la poderosa escuadra cafetera.

Y en los últimos segundo con el aliento amargo Frank Velásquez ofreció el último grito de gol para una hinchada que los acompañó todo el juego y que atestiguó un 7-4 que no dejó de saber a tristeza.



