El arzobispo de San Salvador, Monseñor José Luis Escobar Alas, dijo que es de larga data que la persona pobre que no tiene propiedades para hacer su casa, tiene que vivir en la ladera, en un paredón cerca del río o en la quebrada, cuando son zonas inhabitables”.
El prelado católico señaló que estos impactos por la tormenta Bonnie se vivieron hasta en el Gran Salvador, mencionando la crecida del río Acelhuate que atraviesa toda la ciudad, aclarando que no era “culpa” de las personas que viven en esos territorios, sino que era culpa de la sociedad y la injusticia en que se vive en el país.
“No se ha dado oportunidad de superación y han perdido su capacidad económica y su dignidad -incluso- sometidos a un estilo de vida inhumano, esto tiene que cambiar y valorar a la persona y protegerla, se deben hacer esfuerzos por una vivienda digna. Ya estamos en un siglo XXI, y eso se puede conseguir con el esfuerzo de todos, son nuestros hermanos”, reafirmó.
“Duele ver los niños en un ambiente insalubre, contaminados jugando y con el peligro que en la noche si crece el río se lleva la casita y allí acaban todos. ¿Cómo es posible?, también están los ancianos y muchos sin quien por ellos. Y las personas adultas viviendo con zozobra y miedo con cada tormenta”, reflexionó.
La violencia es una herencia desde los tiempos de la colonia
Sobre el “Régimen de Excepción” y la denuncia de torturas en los centros penales, así como el asesinato de los agentes policiales a manos de pandilleros, señalando que la violencia se ha tenido “por desgracia” como una herencia desde la colonia este tipo de acciones para someter hasta esclavitud y maltratos.
“Hubo hombres que defendieron a nuestro hermanos indígenas con su propia vida como el caso el Obispo Nicaragua, Antonio Valdivieso, que murió acuchillado por defender a los indígenas y otros como Fray Bartolomé de las Casas, Fray Montesinos, cuando vino la independencia hubo esperanza que acabaría la esclavitud pero siguió y luego los gobiernos liberales quitaron las tierras ejidales y sometieron a las personas libres a una esclavitud peor al no tener tierras y esto lo estamos viviendo después de 200 años”, refirió.
“Hay tanta injusticia como los salarios y esto ha llevado a que el pueblo se levante como en 1830, apenas a 10 años de la independencia con el levantamiento de Anastacio Aquino, luego en 1932 el levantamiento de Feliciano Ama, a los que han ahogaron en sangre y la injusticia y la impunidad siguen”, señaló.



