El Vicepresidente Félix Ullloa cuestionó a los medios de comunicación tradicionales y los acusó de seguir una «agenda partidaria» y negó el espionaje a periodistas con el software Pegasus.
En un evento sobre seguridad para periodistas y libertad de prensa, Félix Ulloa, dijo que los medios de comunicación tradicionales como La Prensa Gráfica, El Diario de Hoy, Diario El Mundo, Colatino y las televisoras de TCS, junto a algunos medios digitales como El Faro, manipulan los hechos porque no publican «notas positivas» de los logros del gobierno de Nayib Bukele.
«Hemos visto que el ejercicio de la libertad de expresión y de prensa se ve afectado por intereses, ya sean económicos, políticos o sectoriales y que haciendo uso de la libertad de expresión desarrollan una agenda política.
Ulloa también dijo que la denuncia que realizó la APES en contra del gobierno por espiar a comunicadores con el spyware Pegasus es una «revictimización por parte de los periodistas» y que únicamente pretende «desviar la atención».
El presidente de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES), César Castro Fagoaga, respondió diciendo que el discurso de Ulloa fue «equivocado» ya que en lugar de hablar sobre seguridad y libertad de prensa, lo que hizo fue «mentir y atacar».
“Es bastante evidente que este gobierno le tiene miedo al periodismo. Quieren desestimar el trabajo que hacemos, pero no son capaces de refutar las investigaciones”, dijo César Castro Fagoaga, presidente de la APES.
Mientras, Leonel Herrera, director ejecutivo de la Asociación de Radiodifusión Participativa (ARPAS), dijo que desde ls presidencia no tienen claro qué es el periodismo y que los medios de comunicación no están para hacer propaganda al gobierno.
«El presidente (Nayib Bukele) no tiene claro el rol del periodismo, que no es de relaciones públicas ni propaganda, sino que tiene una función contralora. El periodismo tiene un sentido de desmentir, desenmascarar los discursos falsos», aseguró.
«Hay otros riesgos que los periodistas están sufriendo y no me refiero a esta revictimización que se ha hecho de los periodistas, que se les ha atacado por el programa Pegasus o que se les vigila. Esto no sé si es una estrategia para desviar la atención porque el gobierno ya aclaró. Todos sabemos que Pegasus es un programa que se manejan entre gobiernos, pero no es el caso de El Salvador», aseguró Ulloa.
El presidente de la APES dijo: «Que el señor Ulloa diga que el gobierno tiene nada que ver no suma. A mí no me basta con la palabra de un gobierno que ha sido tan mentiroso. Necesitamos una investigación seria y sabemos que no la vamos a conseguir en este país porque la Fiscalía responde directamente a intereses de Casa Presidencial», aseveró.
“El presidente no tiene claro el rol del periodismo, que no es de relaciones públicas ni propaganda, sino que tiene una función contralora, de desmentir los discursos falsos”. Leonel Herrera, director ejecutivo de ARPAS.
Otro de los ataques que realizó el vicepresidente fue que las gremiales no están haciendo su trabajo de «revindicando los derechos de los periodistas», ya que no están defendiendo a los periodistas que supuestamente han denunciado abusos de prestaciones laborales. Sugirió que el gremio debería «apoyar» la lucha del ministro de Trabajo (Rolando Castro) que tiene la bandera de la «revindicación de los derechos laborales de esa profesión».
Castro Fagoaga defendió el trabajo que hace la APES y recordó que su Centro de Monitoreo verifica todas las denuncias que realizan los periodistas. También aclaró que desde 2001 cuentan con un Código de Ética y que se lo harían llegar al vicepresidente, ya que «no lo conoce», pues ayer propuso la creación de un código deontológico para los periodistas.
Enfatizó que en vez de ataques, el gobierno debería facilitar el acceso a la información, pues desde que Nayib Bukele entró al poder han realizado alrededor de 300 reservas de información pública. Según el cálculo de la APES, ocho de cada 10 solicitudes de información han sido rechazadas.
Sobre los ataques del gobierno hacia la prensa, Herrera señaló que aún el presidente y los funcionarios no logran asimilar la parte del periodismo y siguen viendo con «desprecio» dicho trabajo: «Yo le exigiría al gobierno a que respeten y que dejen al periodismo independiente hacer su trabajo y que ellos hagan el suyo».



