El presidente de la Fundación Forever, Alejandro Gutman, estuvo esta mañana de jueves, en Diálogo 21 donde habló sobre los 20 años de labor la fundación.
Alejandro Gutman inició la plática diciendo que es momento para que el Estado y las políticas públicas lleven la cultura de la integración a cada rincón de El Salvador, y en estos 20 años han tenido resultados maravillosos.
Añadió que la parte negativa es que en estos 20 años, ha fracasado en los intentos de llevar este modelo de desarrollo social novedoso a todo el país. Entre lo positivo dijo que han logrado graduar a muchos jóvenes que ahora tienen un empleo formal.
«Con este tipo de proyectos queremos llevar desarrollo, no se trata de producir mejores pobres, sino reducir los niveles de pobreza. Con los recursos que tiene el país se pueden hacer cosas mucho mejores que las que se vienen haciendo», indicó.
Dijo que con el trabajo lograron que abuelos de 90 años y jóvenes de las zonas rurales acudieran, por primera vez, a un cine.
Sin embargo señaló que han fracasado en varios aspectos ya que nunca pudieron llamar la atención de organizaciones internacionales para que se acompañe a las comunidades salvadoreñas en su desarrollo.
Gutman dijo que: «Da tristeza estar cerca de la gente y ver sus necesidades que no son atendidas. Es triste ver a personas que no tienen para comer esta noche, no hay salidas reales para la pobreza».

Apuntó que sus llamados al Presidente Bukele es porque es el único que puede abrazar la ley de la cultura de la integración y darle funcionamiento.
Dijo que hay muchísima gente que les ha colaborado para sacar adelante a los chicos, con la que me siento agradecido.
«Hace seis meses me reuní en Qatar con dos importantes organizaciones que ofrecieron fondos, pero no necesitamos una Fundación gordita, lo que necesitamos que este modelo pueda transformar las condiciones de vida de la gente», señaló.
Gutman dijo: «Quisiera dejar este proyecto (Fundación Forever) en las mejores manos, en las manos del Sr. Presidente, las dos veces que me reuní con él vi en sus ojos su vocación de servir».



