AFP
El presidente Joe Biden prometió en su campaña no construir más el muro fronterizo en el sur de EE.UU y México, dijo estar de manos atadas porque los fondos que destinó la administración del expresidente Donald Trump no se pueden reorientar.
“El dinero se destinó al muro fronterizo. Intenté que lo reasignaran, que redirigieran ese dinero. No lo hicieron, no quisieron. Y mientras tanto, no hay nada bajo la ley que no sea que tienen que usar el dinero para lo que fue asignado. Yo no puedo impedirlo”, dijo Biden a los periodistas en el despacho Oval.
Dónde iniciará la ampliación
El nuevo tramo será levantado en el Valle del Río Bravo (Texas), una de las áreas más porosas para la entrada de migrantes, según la resolución publicada ayer y criticada por el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador.
Desde octubre de 2022 hasta principios de agosto, la patrulla fronteriza interceptó a más de 245.000 personas que intentaban ingresar al país en ese sector.

Biden llevaba meses bajo presiones no solo de los republicanos, sino también de ciudades gobernadas por demócratas que no daban abasto ante la llegada de migrantes.
La portavoz de la Casa Blanca niega que la construcción del muro sea un gesto para que los republicanos acepten un nuevo paquete para Ucrania.
Por su parte Donald Trump reaccionó en su plataforma Truth Social diciendo que la medida demuestra que “tenía razón” construyendo “un nuevo y hermoso muro fronterizo” y se pregunta si “Joe Biden se disculpará (…) por tardar tanto en actuar”.
México y Estados Unidos acordaron ayer redoblar sus esfuerzos contra el tráfico de fentanilo y la migración ilegal, durante una reunión de seguridad marcada por el sorpresivo anuncio de Washington de ampliar el muro fronterizo.
Blinken se reunió el miércoles con sus pares de México (Alicia Bárcena), Colombia (Álvaro Leyva) y Panamá (Janaina Tewaney), puntos clave de tránsito de migrantes hacia Estados Unidos. Con México Blinken habló de colaborar con el desmantelamiento de los laboratorios de fentanilo.



