Cassidy Hutchinson, asistente del jefe de gabinete de Trump Mark Meadows, dijo al comité parlamentario que investiga la toma del Capitolio que el presidente había exigido marchar con la turba.
Después de dar un encendido discurso cerca de la Casa Blanca, Trump creyó que lo llevarían a unirse a la multitud que se dirigía al Capitolio con miras a impedir la certificación de la victoria electoral de Joe Biden en las elecciones presidenciales de 2020.
Por eso se enfureció cuando le dijeron que era imposible por razones de seguridad, y trató de forcejear con personal del Servicio Secreto por el control de su automóvil oficial, testificó Hutchinson.
“Soy el maldito presidente, llévame al Capitolio ahora”, dijo Trump, según Hutchinson, quien indicó que otro funcionario de la Casa Blanca le contó la historia.
Trump, quien coquetea abiertamente con la idea de postularse a la presidencia en 2024, denunció con vehemencia todas estas revelaciones, buscando desacreditar a Hutchinson en mensajes en su red social Truth Social y descartando el episodio como “falso”.
El panel del Congreso ha pasado un año investigando los disturbios del 6 de enero de 2021 que detuvieron temporalmente la certificación del resultado de las elecciones presidenciales.
Hasta ahora el comité realizó seis audiencias públicas para esbozar su hallazgo inicial: que Trump lideró una conspiración criminal para revocar su derrota ante Biden que llevó a la violencia.
Con acceso privilegiado a Trump, Hutchinson era una figura central en la administración y dio al comité su primer reporte detallado de lo que ocurría entonces en la Casa Blanca.
Ella testificó que Trump y algunos de sus principales lugartenientes estaban al tanto de que podrían generarse hechos de violencia antes de que se produjera la toma del Capitolio, contradiciendo las afirmaciones de que el ataque fue espontáneo y no tuvo nada que ver con la administración.
“Las cosas podrían empeorar mucho” Hutchinson dijo que recordaba a Meadows decir cuatro días antes de la insurrección: “Las cosas podrían ponerse muy, muy mal el 6 de enero”.
Agregó que había buscado a su jefe después de una reunión en la Casa Blanca en la que participó el abogado de Trump, Rudy Giuliani.



